Es muy frecuente que, cuando nos planteamos comprar una almohada, nos surjan dudas sobre qué relleno utilizar. No todo el mundo tenemos claro que el material elegido depende de nuestras características físicas y nuestra forma de dormir.
Optar por el relleno adecuado para nuestra almohada es garantía de asegurarnos un buen descanso durante años, por lo que te recomendamos que no escatimes en gastos ya que una almohada te acompañará durante años e invertir en una almohada es invertir en un buen descanso.
En este post te contamos los diferentes rellenos de almohada que encontrarás en el mercado o, al menos, los más habituales, así como algunos consejos para elegir el que más se adecúa a ti.
Relleno sintético
Las almohadas de relleno sintético son las más utilizadas, ya que se trata de las más económicas. La gran mayoría de estas almohadas están fabricadas con fibras de poliéster, lo que las hace muy transpirables. Se caracterizan por una textura blanda, perfecta para personas pequeñas o para niños.
Además, gracias a su transpirabilidad y a que este relleno repele muy bien la humedad, son aptas para personas que presentan problemas de alergia y muy fáciles de mantener.
Relleno de pluma o plumón
El relleno de estas almohadas está formado habitualmente por plumas de oca o de pato, que dan lugar a almohadas muy blandas que se deforman, pero vuelven rápidamente a su forma original. Estas almohadas no presentan una gran sujeción del cuello, por lo que no son recomendables para personas robustas o aquellos que se mueven mucho mientras duermen.
La capacidad de la pluma de controlar muy bien la temperatura permitirá que la almohada se mantenga fresca en verano y cálida en invierno.
Las almohadas de plumón tienden a acumular más polvo que otros materiales, por lo que no son recomendables para personas alérgicas a los ácaros ni para niños.
Relleno de látex
Si te decantas por la compra de una almohada de látex, debes tener en cuenta que en el mercado encontrarás distintas opciones de relleno.
Puedes optar por un relleno de látex sintético, uno de origen natural o por una mezcla de ambos.
El látex es un material que se caracteriza por hacer que las almohadas no se hundan demasiado al apoyarnos sobre ellas, por lo que presentan una estupenda sujeción de la cabeza. Esta característica las hace ideales para personas voluminosas o robustas, así como para todas aquellas personas que acostumbran a moverse mucho mientras duermen.
Las almohadas de látex son fáciles de lavar y muy transpirables, lo que favorece su higiene, durabilidad y que sean adecuadas para personas alérgicas a los ácaros.
Relleno de espuma viscoelástica
Las almohadas con relleno de espuma viscoelástica se caracterizan principalmente por tener un “efecto memoria” gracias a que están fabricadas habitualmente con poliuretano.
¿Qué quiere decir que cuentan con “efecto memoria”? Pues que las almohadas fabricadas con este material son capaces de mantener durante unos segundos la forma de la cabeza y el cuello, aunque la persona cambie de posición.
Aunque las almohadas de viscoelástica gozan de un gran confort gracias a su “efecto memoria”, no son adecuadas para personas que se mueven demasiado mientras duermen. El relleno de espuma viscoelástica es perfecto para personas que sufren frecuentemente dolores de cuello y espalda.
Como puedes observar, existe un tipo de almohada ideal para cada persona en función de sus características y necesidades. Te animamos a indagar sobre todas las alternativas disponibles y, si tienes alguna duda, no dudes en preguntarnos.


